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jueves, septiembre 17, 2009

Autoridad y profesorado

Voy a obviar un aspecto de la cuestión que no es accesorio pero sí lamentable, voy a obviar que esta iniciativa nace de instancias políticas con un concreto signo (conservadores, de derechas…etc.) que enturbia el juicio partidista de otros signos (izquierda, progresistas…etc.) con la consiguiente e inevitable maldad política de anulación del contrario tal y como ocurriera a la inversa si tal iniciativa hubiese nacido del otro lado. Curiosamente medidas similares a las tomadas por Esperanza Aguirre fueron tomadas hace tres años por José María Mena , fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, hombre de izquierdas cuando serlo no salía gratis en plena dictadura franquista y miembro de la Unión Progresista de Fiscales , poco sospechosa de influencias conservadoras. Poco se movió entonces el asunto entre nosotros.


Para mí lo lamentable es que no nazca de nuestro propio medio, asociaciones de profesores, claustros de profesores, órganos colegiados de profesores, quizás algunos sindicatos de profesores… y lo que es peor, que tampoco seamos capaces de ponernos de acuerdo una vez más.


Algo es necesario hacer precisamente por no haber hecho durante tanto tiempo nada. Pasamos del autoritarismo burdo de los años 50 – 60 al “ Laissez faire “ en educación, quitamos un ídolo de barro, la autoridad impuesta, y no supimos poner nada en su lugar porque, de hecho, pasamos del ejercicio autoritario al no ejercicio de la autoridad bajo la vaga consideración de que si la autoridad “mana” del profesor cual “don” carismático, no cabe forzar situaciones coercitivas por considerarlas inadecuadas en entornos educativos libres en los cuales el alumno es el auténtico protagonista de su propio aprendizaje. No niego nada de lo anterior pero los problemas vienen cuando los alumnos no protagonizan nada, cuando el aprendizaje no se produce y cuando los profesores no manamos nada en medio de tanta sequía.


Weber señala aspectos clave respecto al concepto de autoridad que tipifica en base a tres factores: La tradición, el carisma y la ley.


La autoridad tradicional se basa en la herencia, los usos y costumbres confieren autoridad. La autoridad carismática se basa en el liderazgo personal o en la notable valía personal y experiencia destacada. La autoridad legal se basa en un conjunto de normas establecidas, en un conjunto de leyes aceptadas en un grupo social.


Rara vez se dan estas formas de autoridad en estado puro, lo común es la combinación de todas ellas y un ejercicio híbrido de la autoridad que resulta imprescindible en cualquier medio social medianamente organizado. Si un grupo social no se dota de medios para el ejercicio de la autoridad pierde control sobre su estructura y entra en crisis.


Pues bien, la escuela es un grupo social más, reflejo e instrumento del medio social en que se desenvuelve. No solamente educamos según un currículum explícito ajustado a un cuestionario oficial obligatorio. También formamos en aspectos ocultos, implícitos… y no poco importantes. Un niño en la escuela comienza a conocer la disciplina de los horarios, las estructuras jerárquicas, las obligaciones laborales o de trabajo asociadas a su aprendizaje, las dependencias sociales en grupos para él nuevos y más allá del pequeño núcleo familiar…y otros con un común denominador ; normas, costumbres y, algunas veces, hasta carisma. Muchas de estas cosas son vividas por el alumno ya desde sus medios familiar y social, pero no siempre con igual fortuna, mejor o peor provecho. En la escuela hemos de dar respuesta ante cualquier caso y practicar la autoridad cuando es preciso. No podemos dar la vuelta por detrás del polideportivo cuando en el patio de recreo se produce una violenta pelea evitando actuaciones directas por temor a salir malparado en un clima que nos es hostil.


Con carisma o sin él, con costumbres o sin ellas, con normas más menos laxas, el profesor ha de ejercer su autoridad y puede necesitar ayuda para ello, ayuda que si no halla dentro de sí mismo bueno es que tenga algún apoyo externo que le fortalezca. Según mi experiencia he comprobado que el NO ejercicio de la autoridad en determinado tipo de medios escolares, deprimidos en su mayoría, es peor que el ejercicio de la autoridad aún desde sus vertientes más simples.


Sé que una norma legal no va a aportar grandes soluciones, pero puede ser una ayuda para quien la necesite y, en todo caso, es un pequeño paso en el reconocimiento hoy puesto en tela de juicio como es la autoridad del profesor. No podemos aceptar el giro del “¡ voy a llamar a tu padre ¡” del profesor hacia su alumno reprendido, por el “¡ a que llamo a mi padre ¡“ del alumno hacia su profesor amenazado. Cuando estas cosas pasan me atrevería decir que es mejor hacer algo mediocre ¡¡¡ … que no hacer nada apelando a discursos vacuos. Roma practicaba la autoridad tanto desde el " Auctoritas " como desde el " Potestas " . El "Auctoritas" era representado esculturalmente con el dedo alzado, su autoridad emanaba de su prestigiosa valía personal. El "Potestas" en cambio era representado con el puño cerrado haciendo valer una autoridad delegada independientemente de la particular valía personal. Ambos pueden ser necesarios en un momento dado.


¿Es posible otra cosa?



Enlaces relacionados:

- Fernando Sabater


- Boulé


- Waldenland25


- Juan Pedro Viñuela Rodríguez

3 comentarios:

A las 8:37 AM , Anonymous lbarroso ha dicho...

El problema Javier, es que con esto tampoco se está haciendo nada. Es un golpe efecto, que atraerá lo votos de los sectores más rancios, nada más.

La misma administración de CAM se desentendió de la agresión sufrida por un profesor un fin de semana, simplemente porque no estaba el centro, aunque la agresión provenía de un grupo de alumnos del centro, que le vejaron públicamente. La respuesta de esta misma Sra. fue que nada tenía que ver la admón. educativa con semejante comportamiento.

No preocupa lo sucede en las aulas, ni a los profesores. Acabamos de recibir unas instrucciones absurdas e irrealizables para afrontar la Gripe A. El objetivo no "hacer algo", sino que "parezca que lo hacemos".

 
A las 10:30 AM , Blogger Javier Escajedo Arrese ha dicho...

No representa mi postura un apoyo al conservadurismo popular como tampoco apoyo la progresía socialista. Señalo y lamento en mi artículo que la fuente del debate sea una iniciativa política, local y alicorta para más señas y nacida del desacuerdo para no variar. Lo peor, repito es la falta de acuerdo entre nosotros, decía, y agrego la falta de iniciativa propia. Porque el caso es que el maltrato docente se está dando bajo un doble padecimiento; la prepotente indiferencia administrativa de las “autoridades” y la vejatoria consideración de incompetente entre compañeros “guay” que subrayan la incompetencia del profesor/a vejado por NO saber imponerse o hacer valer su “autoridad”. Ambas posturas hunden al profesor/a vejado en el anonimato ya que, mayoritariamente, opta por el ocultamiento fingiendo otro estado de cosas en sus propias clases cual mujer otrora amenazada y reacia a la denuncia más fuente de burlas que otra cosa, que fue ayer y no tengo claro que siga siendo hoy.

¿Qué grupo social organizado conocemos SIN ejercicio de autoridad alguna, sin recursos punitivos ni medidas preventivas ante el desacato de las normas? … alguna escuela o centro educativo diría yo, que no todos ciertamente donde el desacato se penaliza con el traslado hasta que este ya no es posible por hallarse al final de la cadena.

Aún conservo respeto simbólico ante las profesiones de marcado carácter social; la toga del juez, la bata blanca del médico, la tarima del profesor ¿? . Son ciertamente poca cosa, pero menos es nada. La tarima tuvo sentido cuando era necesaria en las clases numerosas que superaban los cien alumnos colocados en gradas frente a un profesor/a minimizado en el espacio central y vanamente montado en su tarima. ¿ Qué iniciativa formativa docente ¡ hoy ¡ no viene aupada en una tarima + cañón + pantallón ? , ¿ hemos superado nosotros la jerarquía patente entre “ponentes” y “ponidos” dentro de nuestros propios entornos formativos ? … o en nuestras clases se come aparte.

Confundimos churras con merinas al mezclar autoridad y autoritarismo, castigo y coerción, roles e igualitarismo ramplón.

Y qué pintan los políticos en todo esto ¡ ¿ , pintan mal para no variar, se cuelan por todas nuestras fisuras incrementando las diferencias que beneficien sus ambiciones electorales siendo incapaces de acuerdos firmes que doten a nuestro sistema educativo de la relevancia que merece más allá de localismos, partidismos y demás –ismos.

 
A las 2:17 AM , Blogger premiointernacional educared ha dicho...

Hola a todos

Enhorabuena por usar las TIC en la educación. ¿Conocen el Premio Internacional Educared 2011? Quizá les apetezca participar. Este año, se pueden presentar todo tipo de trabajos que supongan una aplicación didáctica de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Tienen toda la información en: http://www.educared.org/premiointernacional

Como verán, hay tres modalidades de participación (Docentes con alumnos, sin alumnos y Laboratorio de Herramientas) y varios Premios Especiales del Jurado, a los que pueden optar.

También les invitamos a unirse a nuestro canal de YouTube: http://www.youtube.com/user/PremioEducared

Un saludo,

Organización del Premio Internacional Educared 2011
Correo electrónico: premiointernacional@educared.org
Teléfono: 902.905.144
+34.981.975.621

 

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